Los motivos por los que Victoria's Secret canceló su emblemático desfile

Viernes 22 de Noviembre de 2019 · 16:08

La marca estadounidense fue alcanzada por el #MeToo y se vé bligada a un cambio de paradigma. Victoria's Secret no celebrará este año su emblemático desfile de lencería seguido tradicionalmente por millones de telespectadores.

Cuerpos irreales
Seamos sinceras, todas cuando veíamos los desfiles año tras año nos quedamos fascinadas con el despliegue de medios, alas, luces de colores, purpurina, actuaciones de los cantantes del momento y las modelos más relevantes sobre la pasarela. Los diseños de lencería al final eran lo menos importante (salvo por el escandalosamente caro 'Fantasy Bra' de cada edición).

Pero entre tanta magia siempre nos hacíamos la misma pregunta: ¿son reales estas mujeres convertidas en ángeles? Lo cierto es que no porque para lucir esos cuerpos se sometían a durísimos entrenamientos durante meses y seguían una estricta dieta (aunque nos intentaran hacer creer lo contrario con burdas imágenes de las tops comiendo pizza antes de empezar). Este ha sido uno de los principales motivos por los que la firma ha ido perdiendo popularidad al no adaptarse a los nuevos tiempos que reclaman modelos de cuerpo más inclusivos y reales.

Todas estas malas impresiones se han traducido en perdidas económicas que han llevado a la marca a la cuerda floja. El año pasado su valor bajó un 50% y su último desfile solo tuvo 3,3 millones de espectadores, la peor cifra de su historia. Nada que ver con los 10 millones que solía alcanzar en ediciones anteriores.por esto desistió de hacerlo en este 2019.

Lo anunció la marca estadounidense tras varias polémicas y serios problemas financieros.

"Nos comunicaremos con nuestros clientes, pero no será algo tan importante como el desfile", anunció Stuart Burgdoerfer, director financiero de la casa madre L Brands, durante una conferencia telefónica con analistas sobre los resultados del tercer trimestre.

La revolución #MeToo llegó a Victoria's Secret y amenaza sus cimientos
Después de un año 2018 difícil, las ventas volvieron a pesar en los resultados del tercer trimestre de la empresa, que acusa una pérdida neta de 252 millones de dólares, frente a una de 43 millones en el mismo periodo del año anterior.

Esa fue una de las razones que justifica la ausencia este año del tradicional desfile. "¿Vimos un impacto específico en las ventas después de la retransmisión del (último) desfile? La respuesta es no", indicó Burgdoerfer.

"Es importante hacer evolucionar el 'marketing' de Victoria's Secret", agregó, confirmando que este año no se celebrará el evento, difundido en televisión desde 1995.

La modelo australiana Shanina Shaik había indicado hace unos meses a medios ingleses que el desfile de 2019 sería anulado.

"Desgraciadamente, no va a celebrarse este año. Me siento rara, porque siempre por estas fechas estoy entrenando como un ángel", dijo en julio pasado Shaik, quien supo calzarse las alas que caracterizaban a las "elegidas" por la marca de lencería Victoria's Secret

Contrató a Ali Tate Cutler, su primera modelo talla grande. Desde entonces, varias de las estrellas de los desfiles habían anunciado su adiós a las alas: Adriana Lima, Gigi y Bella Hadid, Karlie Kloss, Candice Swanepoel, Kendall Jenner, Behati Prinsloo, Lily Aldridge y Elsa Hosk, entre otras.

La voz oficial de la empresa no había anunciado hasta ahora la cancelación, aunque en mayo comunicó que no transmitirían por televisión el evento, que se realizaba con la excusa de mostrar una nueva colección de lencería.

Blanco de crecientes críticas, el desfile celebrado el año pasado en Nueva York contó con una mayor diversidad entre las modelos. Pero poco después, el director de marketing de la marca, Ed Razek, descartó categóricamente la posibilidad de integrar a modelos transgénero y mujeres con curvas en el desfile.

Valentina Sampaio se convertirá en la primera modelo transgénero de Victoria's Secret
Sus declaraciones provocaron una polémica en las redes sociales y Razek tuvo que disculparse, coincidiendo con la entrada de la brasileña Valentina Sampaio en el catálogo de la firma.En ese contexto, sumado a los resultados económicos, el presidente Jan Singer renunció a su cargo.

En tiempos de #MeToo y revolución de las mujeres, el evento comenzó a perder fuerza, reforzando estereotipos estéticos y poco saludables, así como las rutinas de entrenamiento y dietas estrictas a las que las modelos se sometían en la previa.
Movimientos como MeToo han conseguido que la firma se vea constantemente envuelta en polémicas sobre la imagen sexualizada que ofrecen de la mujer. ¿De verdad una mujer se va a comprar un conjunto de lencería por ver a una modelo en televisión que no la representa en absoluto? ¿No será que este espectáculo se hace pensando más en los hombres?

La lucha de las mujeres logró hacer cambiar a los directivos de la marca, propiedad del grupo L Brand. Les Wexner, CEO de dicha compañía, había dicho que la televisión ya no es el "canal más adecuado" para este evento y su intención de crear un "nuevo estilo de show".

El último desfile de la firma se celebró en Nueva York en noviembre de 2018.